Pareciera que es desde siempre que no te veo, cuando te materializas justo aquí, justo ahora, y donde tu sonrisa por si sola cuenta una historia. Hay una luz en mis pasos, porque ya nunca lo voy a olvidar.
Lo terrible dice presente, cuando el sentimiento es la esperanza perdida, pero nadie te va a lastimar tanto en la vida como vos misma. No te olvides de seguir escalando, para disfrutar mejor el paisaje, para continuar disfrutando el camino.
Escuela a la que voy todos los días, soy maestro, soy alumno. Quiero aprender a ver lo invisible, para lograr lo imposible. Solo deseo aprender en mi escuela, aunque vivir me lleve toda la vida.
A veces todo aparenta ser contrario de si mismo
Fue en soledad cuando un día casual y cercano logré descubrir aún más tu belleza. ¿Tendrás idea de lo que puedes resistir o lograr? Tienes un hermoso corazón, ¿también podrás pensar?...
Si alguna vez tienes recuerdos, no le digas a nadie cuanto te quiero. Traqueteos que sin cesar se repiten, y no tengo mucho que ofrecerte, pero si alguna vez necesitas un consejo, solo pedilo. Voy a estar siempre esperando.
¿Te percatas del regalo que siempre llevas a cuestas, siempre oculto entre tu supuesta maleza? Alegría y esperanza. O compasión e ideales. Muchas cosas por decir, infinitas por dar. Pero lo que regalamos es al final lo único que conservamos.
Quizás son lágrimas las que no permiten ver el cielo... O son demasiadas montañas las que impiden palpar una de las líneas finales... Transitando absorta por los caminos de la vida, entre miles de batallas, y tu mente sientes perdida. Mira más allá del horizonte, tan lejos que tus ojos ni siquiera distingan. Fiel sombra que pareces ausente pero nunca dejaste de estar viva. Siente dentro tu esperanza, que no estuvo muerta, solo dormida...
Solo después de caer, y levantarte, es cuando más fuerza tienen tus pasos, cuando más fuerte está tu espíritu. Ave que no alzas vuelo, deseo verte muerta, para que logres volar en tu vida
Porque hacia los sueños se puede partir, mientras el silencio trae dudas y piedras por demás. Pero no huyas de tu destino, no le pongas grillos a tus pies y a tu corazón. Lo que ves no es lo que parece, tus ojos miran y no logran aún ver.
Quisiera decirte tantas cosas, quisiera ser sol, o curar tus heridas. Pero sería egoísta, porque no puedo evitar desilusiones ni desdichas. Por eso soldado que hoy sufres por designios que no descifras, te ofrezco todo lo que tengo, si quieres que soportemos juntos cada caída. Vientos que soplan hacia lo desconocido, de la misma manera que llegó es como se va a marchar. Solo deseo ver una flor que crezca con fuerza todos los días, porque no soporto ver a una flor marchita.
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