
Y el mundo gira constante,
se asesinan los gritos
entre los segundos
a silencios,
edades y sueños.
Racismos que
cortan gargantas
desde antes del mañana.
Se recogen las sombras
de los escombros,
guerras mal nacidas,
En el horizonte degollado
Injusta realidad,
se trata de la vida
que el amor nos ha de dar.
Triste soledad de los impíos
sus almas nacerán juntas,
en el infinito paraíso sordomudo,
tomaran sus sangres;
veneno,
como único fruto,
nacerán cien veces,
para morir mil veces.
¿Porque dejar nacer todo esto?
Paz,
es el camino,
Luz,
farol del amor en el mundo.
© Palmira Ortiz - México
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